Mujer iroqués

miércoles, 7 de septiembre de 2011

MIMARSE (Lo que viene a ser, hacerse pajas) y II


Los peligros que persiguen a la joven onanista son, si cabe, más aterradores que los del varón. En 1870, el doctor Francis Cooke alertó sobre la lacra que amenazaba a la civilización en su obra Satan in Society. Las doncellas victorianas, lejos de guardar su pureza para el altar del matrimonio, se profanaban con el nefasto y solitario crimen de la masturbación. Peor aún, la degradación se camuflaba bajo el disfraz de la amistad ya que, lejos de las miradas de sus padres, las jovencitas estimulaban mutuamente sus genitales, arrastrándose hacia el abismo de los lechos sudorosos. 

¿Qué daños se causan las muchachas con sus febriles frotes? Ellas no eyaculan oleadas de médula. Pero ¡ay! la mente femenina, de por sí frágil, se debilita por los espasmos  del tocamiento. La obsesión enfermiza por el placer ahoga el propio deseo de vivir, dejando tras de sí abotargadas jóvenes de rostro macilento, profundas ojeras, y respiración lenta y difícil. Sus cuerpos se vuelven blandos, pesados, sus movimientos torpes y erráticos. Reducidas a muertas vivientes, las desdichadas consumen sus últimas fuerzas, empujadas a la tumba por el desenfreno. Las supervivientes quedan imposibilitadas de concebir hijos sanos. Si por un milagro la onanista llega a reproducirse, su vástago nacerá debil, enfermizo, tísico,  probablemente idiota, apenas humano.

Otro médico, el doctor Talmey, lo resumió con más precisión: la autoindulgencia conduce a la anemia, la malnutrición, la astenia muscular y el agotamiento mental y nervioso. La mujer inmoderada se delata por su palidez, su melancolía y su incapacidad para enfrentarse a cualquier trabajo mental o corporal.

La solución, como ya dije, era quirúrgica. Unos sabios cortes en las zonas pecaminosas y ¡hop! resuelto. Ya en pleno siglo XX algunos cirujanos proponían la lobotomía para prevenir que las ovejitas se descarriaran, porque las niñas buenas no se tocan.

Bueno, tengo opiniones al respecto. La confianza que me tienen algunas de mis amigas les ha llevado a informarme acerca de sus aficiones más íntimas. De hecho, el nivel de detalle, a veces, me ha parecido excesivamente prólijo. Es probable que, además de la confianza, les hagan gracia mis denodados (a veces baldíos) esfuerzos por no sudar y mantener una expresión interesada, pero neutra. En cualquier caso, las quiero y las perdono.

Mi primera conclusión es que las niñas buenas se tocan*. Y mucho. Algunas más que yo, y eso es mucho tocar. En cuanto a los efectos perniciosos del frotamiento, no soy experto en fisiología, pero no parecen demasiado visibles. Mis amigas son alegres, inteligentes, vivarachas y sonrosadas. Se mueven con más gracia que yo y, salvo las fumadoras compulsivas, respiran sin dificultades. No parece que ninguna vaya a morirse, al menos de momento, y las que han tenido hijos han parido unos retoños de lo más saludable y vigoroso. Incluso demasiado, más de una hubiera preferido críos más tranquilos.

De hecho, sospecho que las mujeres nos dan sopas con honda en el tema de la masturbación. No tienen desgaste con el orgasmo, con lo que pueden enlazar varias pajas seguidas sin demasiada dificultad (E me dijo que una noche de aburrimiento llegó a la docena, y yo nunca pasé de cinco). Se corren mucho más profundamente, con más cacho. Y sus posibilidades son mayores. S sólo necesita cruzar un poco las piernas y mover los muslos disimuladamente durante un ratito para activar el disparador. M disfruta con los vaqueros muy ceñidos. C hace bueno el chiste de la bici, sin quitar el sillín. 

Otra ventaja de la masturbación femenina es que mejora la coordinación motriz. Nosotros hacemos un agarre sencillo, con un diámetro entre el plátano canario y el vaso de tubo, pero el juego de pinza sobre la cabecita requiere una combinación de suavidad y precisión que no está al alcance de todos. Y encima lo hacen con mucha más elegancia. En serio, chicas, me muero de envidia. Si tuviera clítoris, lo tendría reluciente a fuerza de sacarle lustre.

No obstante, diré en defensa de nuestro género que la eyaculación, cuando sale alegre, le da un toque decó al asunto que las chicas no pueden igualar. Y está nuestra arma secreta: la próstata

Y en este momento muchos lectores masculinos han encogido involuntariamente el culo.

Mal hecho, chavalotes. La próstata no sólo justifica el sueldo de los proctólogos (señor, qué palabreja). Correctamente manipulada, esa bolsita es una fuente de alegrías y relajación. Eso sí, si la meneada clásica requiere una cierta discreción e intimidad, la exploración de nuestra sexualidad profunda lo pide a gritos. Porque, en general, si tu pareja te sorprende con un par de dedos en tu cavidad anal, será muy dificil convencerla de que esto no es lo que parece.

En cualquier caso, es aconsejable conocer la propia anatomía, aunque sea para evitar situaciones médicas complicadas. Porque cuando el urólogo realiza una exploración en ese área tan comprometida no es raro que el cuerpo responda con una erección, y eso puede generar cierta confusión en las mentes masculinas, de por sí no demasiado avispadas. Alguno habrá pensado ¿resulta que soy homosexual y he tardado cuarenta años en enterarme? Otro se dirá ¿me ponen verraco los doctores calvetes con un guante de latex? ¡uno nunca acaba de conocerse! Y, sí, tal vez haya salido a la luz un aspecto desconocido de tu sexualidad, pero probablemente tu cuerpo haya reaccionado de forma natural a un estímulo nuevo. Así que, indaguen sin miedo, señores, no me sean melindrosos.

Y, queridas, si sorprendéis a vuestra pareja en situación comprometida, sed comprensivas. 

Dicho sea de paso, y dirigiéndome a los oyentes con hijos, recordad que vuestros retoños también van a toquetearse. Llegado el momento, si accidentalmente os encontráis con la faena en marcha, disimulad y retiraos con discrección, que no hay gallarda más triste que la no terminada. Luego, cuando el niño o la niña se hayan aliviado, introducid el tema de forma casual, como quien no quiere la cosa ¿Sabías que los antiguos babilonios tenían una legislación especial para regular los regadíos en la cuenca del Tigris? Pues ya que hablamos de ello.... 

No creo que necesario decirles eso de es natural, todo el mundo lo hace, no debes sentirte raro  porque para cuando les pilléis, la mitad de su clase llevará una buena temporada alegrándose el juguetito. Explicad las ventajas de la intimidad, la utilidad de los pestillos y, en el caso de los niños, el buen uso del papel higiénico. Si tiene más dudas, las consultará en internet porque, no nos engañemos, por muy comprensivos que sean tus padres, la idea de preguntarles sobre eso resulta difícil.

Eludamos los moralismos y las ñoñerías. Llamad a las cosas por su nombre. Os lo agradecerán. Ese día no. La sóla idea de que sus padres hablen de sexo pueden hacer vomitar a cualquier adolescente. Pero a la larga lo agradecerán.

Sólo un apunte más. Hace muchos años escuché de refilón a una monja aleccionando a unas adolescentes  (mi experiencia como monitor en una acampada de Montañeras de Santa María fue surrealista) con el siguiente argumento: Niñas, no os toquéis, porque Jesús os ve, y le haréis llorar.

Mira tú por donde el niño Dios tiene aficiones voyeuristas, el viciosete asqueroso. Y seguro que se la pela, mientras espía a las niñas. Pues no creo que llore, hermana, pensé, salvo si alguna salpicadura le da en el ojo. Que todo puede ser: siendo Dios y hombre, el lecharazo será considerable.

Y con este santo pensamiento en mente, os dejo reposar. Dadle vueltas y, si las dudas teológicas os desvelan, profanaos, que conciliaréis mejor el sueño. Y si no es así, pues haceos otra, ¡qué leches!

*O será que todas las que conozco son malas, que no lo descarto

28 comentarios:

Cyberneco dijo...

Que crack!! Es un gran texto!

Anónimo dijo...

Alguna que otra foto para ilustrar ya se echa en falta, oiga.

José Antonio Peñas dijo...

¿Y la fantasía? ¿Y la ensoñación? Y si eso falla ¿Y san Google? que lo queréis todo hecho.

Anónimo dijo...

para todo lo demás petardas.com

Anónimo dijo...

Eres grande caballero, muy grande. Voy a pasearme por tu blog ;)

Anónimo dijo...

Muy curioso el planteamiento. La masturbación terapéutica debería enseñarse en el colegio. Reduce los dolores de cabeza, la ansiedad y te ayuda a dormir cuando tienes insomnio. :D

Anónimo dijo...

En algunos países (México en concreto) "llorar" es sinónimo de "correrse", así que si el Jesús llora por ver a las niñas tocarse... Igual es que las palabras de la monja son ciertas...

Anónimo dijo...

Pongo anonimo porque si me pilla mi novia hablando de sus orgasmos me mata... eso de que ganamos por la "corrida"... no se yo... en su caso tiene orgasmos femeninos bastante abundantes... reconozcamoslo, en esto llevamos las de perder

Elquenunc dijo...

...que tiempos aquellos, en los albores de internet, cuando el maravilloso contrabando de diskettes llenos de "jpegs" guarretes acabó con las revistas de carnes descubierta.

etxondo dijo...

Cuando me han espetado que soy un mal educado por "cagarme en Dios" siempre he afirmado que es una realidad teológica inevitable ya que Él es omnipresente.

Tus textos además me han llevado a la siguiente reflexión: "La de veces que he salpicado al que jamas se aparta"

Anónimo dijo...

Excelente entrada, seguro que a más de uno lo de la próstata le ha dado una alegría, porque no nos engañemos, los hombres parece que tengan el culo forrado de oro y que eso no se toca. Por favor, disfruten de su sexo, que se lo puede pasar uno muy bien, si quiere.

Anónimo dijo...

Gracias por tu post. Soy chica y sí .......... todos los que quiera y más. Sola o con mi chico .... Y es que "mimarse" provoca una piel y pelo relucientes, relaja y personalmente me "carga las pilas", todo lo contrario a lo que decían en el siglo XIX, yo estoy más activa !!!!

Saludos!!


Me ha llamado la atención que este año a mis hijos, en un summercamp en USA expresamente les prohibieron la masturbación ... es lo malo de ser chicos: dejáis huella!!!!

Anónimo dijo...

Simplemente genial, y con mucho sentido del humor.

Hereje Blasfemo dijo...

¡Qué proctólogo, qué homosexualidad, ni qué hostias! Pedidle a vuestra amante que os meta el dedaco cuando estéis penetrando y descubriréis que el mundo es un lugar increíble, veréis las civilizaciones de Orión y todas esas cosas. Pero lavaos antes, cabrones.

Enhorabuena de nuevo, episcophagus. Jrande, muy jrande.

Anónimo dijo...

"y eso puede generar cierta confusión en las mentes masculinas, de por sí no demasiado avispadas."

Por favor, por menos de esto te hubieran metido en la carcel si esta perla hubiera sido para el otro genero. Ya sabemos que está de moda denigrar y demonizar lo masculino a la par que promover y defender lo femenino. Pero no hace falta ser tan contundente, las mentes masculinas no tienen por qué ser de por sí poco avispadas, ni siquiera comparandolas con las femeninas. Te agradecería que lo corrigieras si lo lees...

Por lo demás está gracioso el texto ;-)

paul21 dijo...

Que la monja diga lo que quiera, la falta de respeto hacia la figura religiosa de los demás, es una forma de agresión.

chistes dijo...

Que gran articulo jaja que vivan las pajas!

SandwichdeMangosta dijo...

La bicicleta con sillín, no seamos freudianos ni bestias.
Y ya que he mencionado a los estrujamentes, a las mujeres se nos inculpa por masturbarnos, y también por la mayoría de los problemas mentales de los hijos, traumas por la relación con la madre.

José Antonio Peñas dijo...

Tú lo has dicho. Una amiga me pasó un enlace a una empresa que hace bicis con un dildo en el sillín acoplado a la pedalada. Yo le veo la gracia para un momento chorra, pero fuera de eso pené ¡qué gilipollez!

Y sí, en casi todo la sociedad ha calmado su conciencia acusando a la mujer de todos los males. Sin ir tan lejos, hasta las reformas legales de finales de los 70, una mujer que se quejara de ser golpeada por su marido se encontraría con miradas de sorna y el comentario "algo habrás hecho". De hecho los humoristas My13 hicieron un gag sobre eso todavía en 1991. Debo decir en descargo de los humoristas que llevan años arrepintiéndose de ello, y mucho.

Anónimo dijo...

Doce? en serio? 12? :O Es imposible! Voy a tener que tomar vitaminas!
Cruzar las piernas? Vaqueros ceñidos?? Que suerte! Al final va a resultar que soy exigente incluso conmigo misma!!!

SandwichdeMangosta dijo...

Eh, ¡que es un gran post y lo de la bici no lo estropea!, sólo dije una nota a pie de página por si hay todavía despistados.
El texto tal como lo escribes pasas de mujeres a pollas y de pollas a clítoris que es un gusto leerlo, y un placer. Y tus amigas hablan mucho, son malvadas creo yo.

José Antonio Peñas dijo...

Pues un poquito. Imagínate, la de la bici, contándome cómo le excita que el parque esté lleno de gente, ella paseando por en medio, disfrutando de un orgasmo estupendo mientras la gente la ve pasar sin saberlo., porque le pedaleo ayuda a disimular.

Y yo ahí, intentando que no me de un desmayo porque la sangre está abandonando mi cerebro rumbo a mi entrepierna.

Jeronimo Cuadras dijo...

es mi imaginacion que me juega una broma o el circulo azul en la punta del pene es el logotipo de la compañia de cable mexicana megacable, no se si sea coincidencia o sea premeditado pero veanlo por ustedes mismos http://mozyto.files.wordpress.com/2009/08/logo-megacable.jpg

José Antonio Peñas dijo...

¡Oye, que podría ser! Seguramente es una casualidad, ya que no le veo sentido a incorporarlo ahí (¿Publicidad subliminal?) pero desde luego se da un aire

José Antonio Peñas dijo...

¡Gracias por el apunte!

Anónimo dijo...

Criaturo, te han puesto la estúpida advertencia de contenido poco adecuado del blogger, porsinolosabías.

Susana

HG dijo...

Ya se ve que este tema atrae mucho más que el de los extraterrestres, hay que ver.
En cuanto a anécdotas de consejos clericales, aunque no se refiera necesariamente a la cuestión manual, me sigue pareciendo insuperable la de aquella monja que recordaba a las alumnas la conveniencia de no arriesgarse a una vida de deshonra por una hora de placer, y entonces una chica le preguntó que cómo se hacía para que el placer durase una hora.
Para terminar, no sé si han visto el vídeo de la célebre alcaldesa belga a quien, visitando un no menos célebre monumento de mi tierra, despertáronsele ciertos instintos que debían llevar mucho tiempo dormidos. A juzgar por la cara que pone, es de creer que la propia mano le habría producido mucho mejor resultado que el miembro de su pareja.

Anónimo dijo...

Es fundamental explicarles el uso del papel higienico. Cuantas veces me sonroje al escuchar a mi madre:...¡Pero hijo! ¿que son estas gotas en el suelo de tu habitación?, no salen ni frotando, ¿has echado pegamento?