Mujer iroqués

sábado, 7 de enero de 2017

UN REPASO


Otro año duro que dejamos atrás, y ya voy perdiendo la cuenta de cuantos han sido así. Puede que 2016 no haya sido tan difícil como otros, pero se ha hecho lento e irreal, como un inacabable día de la marmota. Quizás es eso lo que noto a mi alrededor, no desesperanza, sino algo más básico e instintivo: hastío.

Sin embargo, para mí no ha sido un mal año.

Me he llevado golpes, evidentemente, y algunos muy dolorosos. Pero me han sido útiles para abrir los ojos y aclarar mis prioridades. El tiempo, el esfuerzo y la atención no son ilimitados, y malgastarlos con personas para las que eres poco menos que invisible es un derroche lamentable. No nos engañemos: si aprendes a decir NO, le das valor a tu SÍ, y la gente que SÍ me importa, aquella a la que dedico mi tiempo (y no necesito citaros, sabéis quienes sois) está mejor que hace un año.

(Y me he visto pasmado y boquiabierto aplaudiendo a mi chica mientras bailaba, y disfrutando de muy buenos momentos con mi hijo)

El resto de la familia también sigue adelante con buen ánimo. En verano disfrutamos de una semana estupenda con mis primas en Segovia, y en octubre la ArteroCon2016 fue una pasada, con el regalazo de tener con nosotros a mi hermano Suso y su hija Ale. Casi la asfixiamos a besos y abrazos, pero aguantó, las chicas de nuestra familia son sólidas

Otro punto bueno de este año: he conocido a gente muy muy muy estupenda. En verano pude ponerle cara (y abrazo) a Encarna Revuelta, Pepa Pardo, Carlos Azagra y XCar Malavida. Este diciembre tuve el gustazo de conocer al resto de los malavideros y algunos dibujantes a los que estaba deseando ver, como Aitor Eraña, amén de disfrutar de un finde de frikismo del mejor con Darkor y las TodasGamer. En fechas diversas tuve una mañana estupenda con Daurmith, y un desayuno improvisado con Victoria, Ramón y su bebé que me dejó flipando de hormonas.

(Encontrarte con la gente a la que escuchas o lees es un placer que deberíamos permitirnos más a menudo)

He hecho muchas otras cosas, de hecho ha sido un año movidito:

_ Publiqué mi cuarto libro en HRM,el tercero como autor completo, y me llevé la sorpresa y alegría de saber que mis otros libros han gustado. Son tiradas discretas, pero se han vendido bien, y eso te deja un sabor de boca muy agradable.

_ Mi receta de magdalenas de café (bueno, de mía tiene poco, me limité a adaptar la receta básica de muffins que podéis encontrar en la red) está ahora en un estupendo tebeo (mil gracias, XCar)

_ He colaborado, y espero seguir haciéndolo, con el estupendo podcast Antena Historia (Antonio, que no llegue 2018 sin ponernos cara)

_ Me he estrenado como narrador junto a otra amiga (besazos, Athena, hay que montar otra)

_ Y, casi lo más chulo, monté una exposición de mis dinosaurios en (precisamente) el Dinosaurio (Marisol, cuando me lo propusiste me hiciste un regalazo)

También he hecho pan. Mucho, y cada vez mejor. Mis panes 3.0 ya tienen nivel profesional, y el imperio de la masa madre va expandiéndose poco a poco, implacable. Mis croquetas no van por mal camino, así que aún me convertiré en un cocinero decentito.

A nivel profesional... bueno, ya le dedicaré una entrada ese apartado, pero en conjunto sigo adelante y sigo aprendiendo. El día que no sea capaz de aprender habrá llegado el momento de tirar la toalla

Como colofón, personalmente me siento bien. Más viejo de años, escarmentado en algunas cosas pero lleno de curiosidad, un poco más sabio y de buen ánimo y forma física. Carmen y yo (primera vez que sales en mi blog, apañera) hemos corrido juntos unos cienes de kilómetros muy animados y llenos de risas, he logrado rascarle medio minuto a mi tiempo del año pasado en la SanSilvestre,y estirando mucho el concepto "enfermedad" habré estado enfermo o lesionado tres o cuatro días en todo el año, así que aún daré guerra durante unos años.

Objetivos para 2017... sólo dos: seguir caminando y procurar escribir más a menudo, que este año he tenido el blog bastante descuidado. No creo mucho en los objetivos, pero creo que puedo lograrlos.

Poco más que decir. Sed malos, no sonriáis si no queréis hacerlo, haced lo que os pida el ánimo, y que le vayan dando a quien os mire mal por hacerlo. Y aquí me encontraréis, mientras me queden cosas por decir y teclado para ponerlo en la pantalla.

Pero antes de terminar, y retomando la sección entitulada...

¡¡¡COMPRAD, COMPRAD MIS HERMOSOS JABALÍIIIIIIIIIIIIIIIES!!!

Os anoto algunos enlaces que deberíais visitar sí o sí

Yo he venido a hablar de mi libro, y lo encontraréis en HRM

Las publicaciones del Colectivo Malavida están a vuestra disposición en MALAVIDA

Si no tenéis Freaks, de Aitor Eraña, corred a por él.

Insisto en que disfruteis de un buen relato de Sherlock Holmes, de la mano de Daurmith

El Dinosaurio de Lavapies es el mejor sitio del mundo mundial y ya estáis tardando en visitarlo. Y COMO SE COME, AMIGOS

Y para entretener los ocios, esta es mi lista de podcast a recomendar con énfasis

LOS RETRONAUTAS, cifi viejuna de la más mejor

CHARRANDO DE TEBEOS (Y OTROS VICIOS AÚN MAS FEOS), que no necesita más explicación y sí mucho fuet

JITANJÁFORAS: literatura, buen humor y relatos con una voz que enamora, que también encontraréis en RADIO TOPO

LA VIÑETA sobre tebeos y cine mierder ¿y para qué más?

y, por supuesto... *redoble de tambores*

ANTENA HISTORIA (con la colaboración de este su humilde servidor)

martes, 13 de diciembre de 2016

LAS RAZONES DE SANCHO (y II)


...si acabase el mundo y alguien preguntase a los hombres: «Veamos, ¿qué habéis sacado en limpio de vuestra vida, qué conclusión definitiva habéis deducido de ella?», podrían los hombres mostrar en silencio el Quijote y decir luego: «Ésta es nuestra conclusión… ¿podríais condenarnos por ella?». (F. Dostoievsky)

Nuestro rústico amigo no es ciego. La gloria, las comodidades y la riqueza son tentadoras, pero en el fondo siente que Sancho el Gobernador no es Sancho Panza. Y tampoco Don Quijote es tal sin su escudero. Por eso, tras la última burla, el asalto y batalla nocturnos por la Ínsula, Sancho abraza a su burro, lo enjaeza, y parte, aunque intenten retenerlo con promesas y mieles, porque...


...más quiero recostarme a la sombra de una encina en el verano y arroparme con un zamarro de dos pelos en el invierno, en mi libertad, que acostarme con la sujeción del gobierno entre sábanas de holanda y vestirme de martas cebollinas. Vuestras mercedes se queden con Dios y digan al duque mi señor que desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano. Sin blanca entré en este gobierno y sin ella salgo

Por cierto que Sancho que entre alegre y triste venía caminando sobre el rucio a buscar a su amo, cuya compañía le agradaba más que ser gobernador de todas las ínsulas del mundo... nos da una nueva muestra de su nobleza, sin más testigos que las aves y los lectores. Se encuentra con unos pobres peregrinos y, no teniendo dinero para darles, comparte con ellos lo poco que lleva, un pan y algo de queso. Al ir a seguir su camino, uno de ellos le reconoce y le habla


—¿Cómo y es posible, Sancho Panza hermano, que no conoces a tu vecino Ricote el morisco, tendero de tu lugar?

Un morisco, desterrado de su tierra, señalado por la ley como enemigo de Dios y del Rey, disfrazado para eludir a la Santa Hermandad. Pero Sancho sabe que ley no es justicia, y se funden en abrazo. Esa noche compartirán confidencias, noticias, recuerdos y afecto. Ricote ofrecerá riqueza a Sancho, pero el elige, una vez más, su camino, el que comparte con Don Quijote.

Y allá van de nuevo, pese a las súplicas de los Duques, porque quien se dice andante no puede permanecer ocioso y cortesano. Así que, a lomos del rucio y de Rocinante, parten, más unidos que nunca, tras su larga separación. Que bien dijo en su momento Don Quijote a sus hospedantes...

yo no le trocaría con otro escudero, aunque me diesen de añadidura una ciudad, 

Ni Sancho buscaría otro señor, ni más destino que seguirle. De hecho demuestra ser el único que quiere a Don Quijote, sólo él le es fiel, contra viento y marea. Y cuando, tras el triste duelo con el Caballero de la Blanca Luna, vuelven, vencidos, hacia su tierra, y alguien le dice...

—Sin duda este tu amo, Sancho amigo, debe de ser un loco.
—¿Cómo debe? —respondió Sancho—. No debe nada a nadie, que todo lo paga, y más cuando la moneda es locura

Y, si no han de ser caballero y escudero, pastores serán, y ya casi paladean esa nueva vida, de nuevo en el camino, sin más techo que las estrellas.


Pero el sueño tiene un final. Los que se han empeñado en curar a Don Quijote, sin duda pensando en su bien, le han arrebatado lo que de verdad le importaba, y, por fin cuerdo, don Alonso Quijano, el Bueno, ya no tiene motivos para vivir. Bien lo sabe Sancho, que no duda en acusarse de todo lo malo

Si es que se muere de pesar de verse vencido, écheme a mí la culpa, diciendo que por haber yo cinchado mal a Rocinante le derribaron; cuanto más que vuestra merced habrá visto en sus libros de caballerías ser cosa ordinaria derribarse unos caballeros a otros y el que es vencido hoy ser vencedor mañana.

No hay caso. Don Quijote ya no está, y don Alonso sólo espera su turno para marchar. Pero, incluso cuerdo, sabe cuanto le debe a su amigo

 si como estando yo loco fui parte para darle el gobierno de la ínsula, pudiera agora, estando cuerdo, darle el de un reino, se le diera, porque la sencillez de su condición y fidelidad de su trato lo merece.

La muerte de Don Alonso cierra la historia. Nunca sabremos qué fue de Sancho. Su vida seguirá, y están Teresa y Sanchica, que nunca han dudado de él (igual que él nunca dudó de su señor), por mucho que sus actos les parecieran incomprensibles. Hace años me atreví a imaginar un final, pero es innecesario. Don Quijote, que no Don Alonso, le hizo un regalo, cien, mil veces más valioso que todas las ínsulas o reinos de este mundo: le dio la oportunidad de elegir.

Y esas son, para mí, las razones de Sancho. No siguió al loco por codicia o engaños. Eligió seguirle por su nobleza, la verdadera, y al hacerlo eligió la libertad.


El Quijote es EL LIBRO. Lo fue hace siglos y lo es hoy. Cervantes no sólo creo una forma de narrar única, que resiste sin desgastarse el paso del tiempo, además nos regaló una obra inacabable, porque quien lo ama nunca termina de leerlo. Para mí es, sobre todo es un canto a la libertad. La libertad de abrazar a quien, diga lo que diga el rey, es tu vecino y amigo. La libertad que defiende Marcela, la pastora, en la primera proclama feminista de la literatura universal. La libertad de quien señala la hipocresía y la molicie, mientras revela la nobleza de la gente común. Y, por encima de todas, la libertad del camino, porque nadie es más libre que quien a nadie debe y a nada se sujeta, salvo a sus principios. 

Volveré a leerlo, y volveré a asombrarme, y descubriré que sigo sin entenderlo, y que bajo lo que yo creo hay otro libro totalmente diferente. Como será diferente el que descubrirá quien quiera que lo coja por primera, segunda o quinta vez. Animaos y no os dejéis intimidar por los prejuicios: leed el Quijote, soñad, y regalarnos vuestros sueños

viernes, 9 de diciembre de 2016

LAS RAZONES DE SANCHO (I)


Hace un tiempo, disfrutando de un paseo con E, surgió El Quijote en la conversación. Ella me dijo, en un momento dado, que no entendía porqué Sancho sigue a Don Quijote, y me pareció una duda muy interesante. ¿Porqué un personaje que encarna el buen sentido sigue a un loco?

Por supuesto, Don Quijote ha hecho unas promesas. Su escudero recibirá parte de los bienes que conquiste durante sus aventuras y, por su fidelidad, le hará gobernador de alguna de las ínsulas que ganará en combate. Así que Sancho acepta seguir a su vecino Alonso por codicia. Sin embargo esto sólo explica la segunda salida de Don Quijote, pero deja sin responder el resto de la obra

Tras volver al pueblo al final del primer libro, Sancho ya sabe qué puede esperar a cambio de su servicio. La aventura no le ha reportado ni un maravedí, sólo privaciones, cansancio, humillaciones, burlas y palizas. Y sin embargo, al comienzo del segundo libro, Don Quijote sólo necesita decirle, vamos, y allá va Sancho sobre su burrito, sin dudarlo ni un instante.

¿Porqué? Podríamos resolverlo diciendo, Sancho es tonto, pero sabemos que no es tal, sino simple*, y esa simpleza debería protegerlo de cometer locuras, así que tras su fidelidad hay otro motivo. Personalmente, creo que Sancho ha aceptado su destino.

Podría volver a ser un labrador, un trabajo honesto, con un buen pasar, junto a su mujer y su hija. Olvidar andanzas y desandanzas y retomar su vida donde la dejó. Pero ya no es el hombre que salió de ahí meses atrás. Quedarse significa volver a ser uno de entre sus paisanos, con la comodidad de no tomar decisiones, sólo dejar que un día suceda a otro, todos iguales y sin sobresaltos. Pero ha conocido la libertad del camino, y asume el precio de esa libertad. Al partir elige no ser uno más, sino Sancho Panza.

Marcha con orgullo, pisando firme. Habrá dudas, como las que le carcomen tras la aventura del barco encantado, e incluso él mismo trata de tomar ventaja, haciendo creer a Don Quijote que Dulcinea ha sido encantada, pero Sancho ha elegido su camino, porque ve lo que no ven los demás. Bajo la locura, el ridículo y las burlas, Don Quijote no es un bufón, sino un caballero. Y él es el escudero del mejor y más noble de los caballeros.

Por supuesto que Don Quijote es noble. Lo es de nacimiento, pues es hidalgo y eso le presupone honradez, valor y dignidad. Pero lo es además en el verdadero sentido, porque sus actos, sus pensamientos y sus decisiones son nobles. Y con él, lo es Sancho que, eligiendo servir, se ha hecho libre. Por eso los papeles de amo y criado van difuminándose, y llegarán a ser amigos. Cómplices, incluso, como se muestra en la aventura del caballo Clavileño, en tierras de los Duques, cuando Sancho relata sus imaginadas aventuras por los cielos...

... llegándose don Quijote a Sancho, al oído le dijo:
—Sancho, pues vos queréis que se os crea lo que habéis visto en el cielo, yo quiero que vos me creáis a mí lo que vi en la cueva de Montesinos. Y no os digo más.

He mencionado a los duques: tienen alta cuna, riquezas, tierras, servidores... ¿y qué nobles hazañas hacen con todo ello? Matar el aburrimiento y burlarse de lo que no entienden. Don Quijote podría darles cien lecciones de nobleza. Sancho les dará doscientas. Le nombran gobernador de la ínsula Barataria buscando reírse de sus torpeza, y en cambio se asombran, pues demuestra ser buen gobernador, no sólo por su celebrado sentido común, sino por su nobleza.

Así, cuando quieren darle tratamiento de Don, responde, seco, advertid, hermano —dijo Sancho—, que yo no tengo don, ni en todo mi linaje le ha habido: Sancho Panza me llaman a secas, y Sancho se llamó mi padre, y Sancho mi agüelo, y todos fueron Panzas, sin añadiduras de dones ni donas; y yo imagino que en esta ínsula debe de haber más dones que piedras; pero basta: Dios me entiende, y podrá ser que si el gobierno me dura cuatro días yo escardaré estos dones

Y cuando, para confundirle, le plantean un caso irresoluble, lo resuelve no con la letra de la ley, sino con su espíritu: que le dejen pasar libremente, pues siempre es alabado más el hacer bien que mal. Y esto lo diera firmado de mi nombre si supiera firmar, y yo en este caso no he hablado de mío, sino que se me vino a la memoria un precepto, entre otros muchos que me dio mi amo don Quijote la noche antes que viniese a ser gobernador desta ínsula, que fue que cuando la justicia estuviese en duda me decantase y acogiese a la misericordia.

No son esos los hechos de un patán, sino grandeza. La que les falta a los duques que, teniendo frente a ellos a dos seres singulares, no saben verlos. El único que no se asombra es Don Quijote, para quien la nobleza de Sancho es tan natural como la propia...


* Dice Terry Pratchett que no deben confundirse simpleza y tontería. Una espada es simple.

jueves, 10 de noviembre de 2016

LOS POLIPANES II (Pensando el pan)


Dedicado a Diana, que ha escuchado mis chaladuras panarras con la paciencia de una monja budista merecedora de una buena reencarnación 

El pan es un buen objeto sobre el que pensar. Es, quizás, el alimento más humano de todos, a la vez que un símbolo cultural básico. Usamos su nombre como sinónimo de alimento: a ganarnos la vida le decimos ganarnos el pan, y la bendición de la mesa, en su forma más sencilla, agradece el pan.

Los trabajadores que levantaron las pirámides eran pagados con pan, cerveza y cebollas. Lázaro de Tormes mendiga pan. La gente sobrevivía a base de pan hace apenas 100 años. Es la base de platos como las migas de pastor o las sopas de ajo, es decir, lo que se comía cuando no había otros alimentos, lo que te mantenía vivo durante los meses de escasez, hasta la siguiente cosecha.

Sin embargo sabemos que algo más del 1% de nuestra población sufre la enfermedad celíaca, lo que puede parecer una cifra reducida pero es muy significativa. Por no mencionar otros problemas que parecen relacionados con el gluten, como dolores articulares, inflamaciones...Y desde luego alguien que intentara alimentarse de esa forma se encontraría enseguida con grandes deficiencias nutricionales ¿Como encajan entre sí esos hechos?

Hay quien se dirá, esto es que el trigo que estamos usando es una mierda, no como el trigo de antes, el de nuestros abuelos, ese sí que era saludable, pero claro, con tanto experimento genético a saber qué nos estamos comiendo. Pero ya os adelanto que no es así. El trigo que se cultiva hoy en día tiene tan buen valor nutricional como el de antes, es decir, bastante parcial, ya que los cereales tienen un alto porcentaje de hidratos, proteínas de baja calidad como el gluten (con escasos aminoácidos esenciales) y ciertas cantidades de vitaminas, principalmente de los grupos B y E. Es así ahora y era así hace 4000 años así que ¿cual es la diferencia?

Mi hipótesis es que la diferencia está en el procesado del cereal. Los polipanes están hechos a la antigua usanza, con masa madre como fermento. La masa madre no es otra cosa que un ecosistema en miniatura, un cultivo de microorganismos. Incluye algunas levaduras pero, sobre todo, contiene bacterias. Y, si bien no hay dos madres iguales, y su composición varía con el tiempo, la mayor parte de ellas son lactobacterias, que generan ácido láctico y le dan a la masa fermentada su característico olor como a yogur.

¿Qué sucede durante el proceso de fermentación? Las bacterias empiezan a alimentarse de la harina, descomponiendo los carbohidratos en azúcares sencillos para construir sus propios carbohidratos estructurales y como fuente de energía primaria, generando CO2 en el proceso, de ahí que la masa se llene de burbujitas. Al mismo tiempo descomponen la proteína vegetal y, a partir de ella sintetizan nuevas proteínas, mucho más completas a nivel nutricional que el simple gluten, es decir con más aminoácidos esenciales.

Muy resumidamente, lo que hacen nuestras lactobacterias es convertir un alimento de baja calidad en uno mucho mejor, con carbohidratos de cadena larga, que digerimos más lentamente, sacian más y nos permiten un uso más razonable de la energía. Sigue habiendo gluten, pero el porcentaje es menor y en su lugar tenemos proteína bacteriana, más útil para nuestro organismo y más digerible (el gluten es una proteína de procesado difícil). Es decir, al fermentar el pan hacemos lo mismo que los rumiantes, que ingieren alimentos de baja calidad para alimentar a sus bacterias estomacales, y luego digieren esas bacterias.

¿Qué sucede, en cambio, con el pan comercial? La industria alimentaria abarata sus costes prescindiendo de la fermentación, levando el pan con gasificantes. Al comer una baguette ingerimos la harina horneada en crudo, con sus carbohidratos y proteínas originales. Eso obliga a emplear variedades de trigo con un porcentaje muy elevado de gluten, a fin de formar la miga en las apenas dos horas que suele durar el proceso de levado (el gluten, como su nombre indica, aglutina la masa). Además la mayor parte del pan se hace con harina blanca, sin cáscara, lo que reduce aun más el valor alimentario del producto, ya que es en la corteza donde es más alto el porcentaje de carbohidratos de cadena larga.

El resultado es doblemente pernicioso. Por un lado ingerimos una cantidad enorme de gluten sin procesar. El gluten no es muy asimilable, así que una buena cantidad de fragmentos no digeridos pasan por nuestro intestino. Una vez se manifiesta la enfermedad celíaca, basta una mínima cantidad de gluten para desencadenar sus síntomas, pero ésta no llega a manifestarse sin una sobreexposición. Es decir, una persona puede tener la propensión a desarrollar la enfermedad, pero no la hará si no hay un exceso de gluten sin digerir en su intestino. Un pan elaborado por fermentación tendrá mucho menos gluten que uno de procesado industrial, luego es menos probable que produzca intolerancias.

El otro problema está en los hidratos. Los carbohidratos de la harina refinada son, en su mayor parte, de cadena corta, y no van acompañados de minerales, vitaminas... es decir, son calorías vacías. Nuestro digestivo los descompone a toda velocidad en glucosa y, una vez se ha consumido la cantidad que requiera nuestro metabolismo, el sobrante se almacena como grasas. El problema no es solo de obesidad, ya que la presencia de grandes cantidades de glucosa en nuestro organismo genera picos de insulina constantes, lo que puede producir diabetes, bien por que el páncreas acabe sufriendo por el exceso de actividad, bien porque nos habituemos a la insulina y ésta deje de ser efectiva*.

Este problema está presente no sólo en el pan o la bollería. Las pastas, actualmente, se venden precocidas para ahorrar tiempo de elaboración (ahora mismo los canelones o las lasañas no se cuecen en casa). A fin de facilitar y acelerar el procesado industrial, se utilizan trigos cada vez más duros** para disponer de mayores cantidades de aglutinante. Y de nuevo hablamos de harinas  refinadas, luego los efectos serán similares a los del pan industrial.

En resumen, cuando hago mis polipanes, horneo panes más consistentes, sabrosos y aromáticos, y convierto una harina barata en un alimento saludable, de gran valor nutricional, con proteína de calidad e hidratos de cadena larga, que se digieren lentamente y no provocan picos de insulina. Un celíaco no podría comerlo, ya que las bacterias no eliminan todo el gluten, pero alguien con tendencia a desarrollar esa enfermedad sí, ya que no estará sobreexpuesto.

Dicho sea de paso, la fermentación produce una estructura proteica reticular, que se convierte en una miga elástica y firme que retiene bien el agua, con lo que un pan de masa madre se mantiene en condiciones de frescura hasta dos días después de su elaboración, y se conserva perfectamente en el congelador: Por el contrario, un pan industrial se reseca en apenas unas horas, cuando no se convierte en un chicle, al congelarlo y descongelarlo se desmenuza con facilidad, y, en su mayor parte, es aire rodeado de miga.

Panificar es relajante. Sienta bien hacer un alimento con las propias manos, notando su textura a lo largo del proceso, viendo como cambia con el amasado, observando (y comprendiendo) los procesos de fermentación y, como dice Iban Yarza, pegando la nariz al horno para verlo crecer y dorarse. De remate, un buen pan es bello, Su color y textura, incluso su crujido son una delicia para los sentidos.

No todo el mundo tiene tiempo para ello, pero si disfrutáis de esa posibilidad, intentadlo. Pringarse de masa es una buena forma de recordar que la comida no cae del cielo, ni surge de la nada. Pensad que los movimientos que estáis haciendo son los mismos que hicieron las primeras manos panaderas, hace quizás 10000 años.

Y cuando guardéis el poquito de masa madre para la siguiente hornada, dadle las gracias y las buenas noches a las bacterias. Ellas también se ganan sobradamente el pan.

* La insulina es un avisador de que hay glucosa disponible. Si hay insulina de forma casi constante en el organismo, se produce el efecto que viene el lobo y deja de ser eficaz

** Yo utilizo una harina con un 10% de proteina. Las harinas de trigo duro de panes y pastas industriales rozan el 15%, casi un 50% más.


lunes, 17 de octubre de 2016

UN INSTANTE, Y SÓLO UNO


Hace un par de meses el ayuntamiento de Madrid decidió suprimir del callejero la calle de Millán Astray. La mayoría de la gente no recuerda gran cosa de ese personaje, más allá de que era un jefe de la Legión (de hecho fue su fundador), así que la noticia habría pasado desapercibida de no ser por el consabido grito en el cielo de la caverna cada vez que alguien toca alguno de sus símbolos sagrados. Dado que Millán Astray forma parte de la mitología franquista, han llovido las usuales denuncias de revanchismo, populismo stalinismo, bolivarianismo y otros tantos términos acabados en ismo, como Pepe, Culo, Bacinilla y Casa.

(Un besazo, Susana)

Los quejosos recitan, en defensa de Astray, sus virtudes intelectuales, su preocupación por los menesterosos y sus arraigados valores cristianos. Afirman que la Legión, al borrar el pasado de sus miembros, unía bajo sus banderas a todos indistintamente de que fueran de derechas, anarquistas, comunistas, socialistas... y era ajena a cualquier preferencia política. Añaden que el nombre de Millán Astray estaba ahí antes de la Guerra luego su persona es ajena al conflicto civil. En su descargo (porque las conspiraciones son cosas muy feas), declaran que el general no participó en el golpe y sólo se sumó tras el mismo, siendo un personaje muy secundario en la lucha. Finalmente afirman que todo se debe al célebre encontronazo de Astray con Unamuno y rechazan que se juzgue a un personaje histórico por un hecho aislado.

No voy a discutir la mayoría de esos argumentos. No dudo de la capacidad intelectual de Astray, de su buena voluntad para con los desposeídos (entre otras cosas insistió en alfabetizar a los legionarios que no supieran leer o escribir) ni del hecho, indudable, de que no participó en la planificación del alzamiento y sus labores tras el mismo se limitaron, principalmente, a la propaganda (aunque eso no es algo inofensivo, y en esa labor demostró un servilismo muy lamentable hacia Franco, pero esa es una valoración estrictamente personal.

Mi discrepancia es en el argumento final, que, de hecho, es el único significativo. No es justo juzgar a una persona por un solo hecho, pero no se trata de juzgar, sino de lo que queda después, de lo que se graba en la memoria. Y la realidad es que la imagen que se construye de la mayoría de los personajes históricos se basa, precisamente, en uno o dos sucesos descollantes.

Esto no afecta sólo a los actores secundarios. Incluso en las figuras realmente complejas podemos ver esos destellos que ensombrecen el resto. Podríamos decir que, en casi todas las vidas, hay un momento decisivo, y es ese momento el que quedará grabado a fuego.

Fijémonos en el protagonista del Alzamiento, el general Francisco Franco. Podría haber sido uno más de los dictadores filofascistas surgidos en los años 20 y 30 a la sombra de Mussolini, como Antonescu o Horthy, pero de todos ellos fue el único lo bastante astuto como para no dejarse arrastrar por la estela de Hitler. Así pues, el momento clave en la vida de Franco es la entrevista de Hendaya, donde, sea por instinto, por orgullo, o por pura Barakah, no se comprometió. A partir de ahí deja de ser uno más de los muchos espadones de nuestra historia para convertirse en una figura única.

Veamos otro nombre mucho más destacado en la Historia. Winston Churchill fue un personaje de primera plana desde la Guerra de los Boers hasta su retiro en los años 50, y su biografía da para llenar tantos libros que podríamos dedicarle una enciclopedia. Sin embargo, el punto álgido de su vida es el Blitz, cuando Inglaterra yacía bajo las bombas y todo parecía perdido. Y es entonces cuando Churchill mantiene en pie a la nación y pronuncia sus más célebres palabras. Da igual que su política hacia la India fuera racista o incluso genocida, que sus planes de guerra acabaran en atroces desastres militares o que en su último mandato mostrara una ceguera absoluta a la realidad del siglo XX. Todo palidece ante la imagen del anciano endurecido que se niega a reconocer la derrota, que promete sangre, sudor y lágrimas, y que termina el discurso más célebre de la historia de Gran Bretaña afirmando, no nos rendiremos jamás.

Hiciera lo que hiciera en su vida, María Antonieta será siempre la de los pasteles. Por muchos títulos mundiales que atesore, Foreman perdió en el mayor combate de boxeo de todos los tiempos. Fuera de los medalleros, Carl Lewis o Usain Bolt pasarán y serán olvidados porque Jessie Owens sigue ganando una y otra vez los juegos de Berlin y humillando al nazismo, y su sombra es demasiado poderosa como para que ningún otro atleta pueda brillar a su lado (y Leni Riefenstahl será recordada porque inmortalizó ese momento en Olimpia)

Si miramos con neutralidad a Millán Astray, su persona no brilla demasiado en nada relevante. No es el vencedor de ninguna batalla trascendental. Sus libros no pasan de estar correctamente escritos. Sus estudios sobre Japón no van mucho más allá de la fascinación (muy común en Europa en esos años) por el bushido. Lo único destacable de su vida personal es su enamoramiento en la madurez y posterior huida con su amante Rita Gasset a Portugal (y no es poco, alguien capaz de enamorarse y arriesgarlo todo por ello siempre merecerá mi respeto y una sonrisa).

Por desgracia para él, su momento clave fue también el de Unamuno, y estoy seguro de que éste era muy consciente de lo que iba a pasar. Si alguien era experto en tocar las narices a la gente y sacarla de sus casillas, ese era Don Miguel, así que el general Astray se metió en una pelea que estaba perdida de antemano. En el instante que cuenta, fracasó, aunque no fuera consciente de ello.

Le guste o no a sus admiradores, Millán Astray será siempre el hombre que gritó ¡Muera la Inteligencia! mientras España ardía. Eso es lo único que vendrá a la mente de quien reconozca su nombre en un callejero o en un libro, y esa es la razón por la que se le retira su calle.

En el día decisivo de la vida del general, Don Miguel de Unamuno venció y convenció, y ya nadie puede cambiarlo.

martes, 13 de septiembre de 2016

DIARIO DE LA PATERNIDAD RESPONSABLE (XXIII) ¡Habemus bachiller!


Diario de a bordo. Fecha estelar: 13 de septiembre de 2016.


Continuamos nuestro proceloso periplo estelar en busca de respuestas para las preguntas que atormentan el alma humana. ¿Estamos solos en el universo? ¿es posible el contacto con otras razas inteligentes? y, de ser posible ¿sabrán esos seres inteligentes cómo tratar con un adolescente apalancado?



Por fin, y tras una avalancha de peticiones, llega un nuevo episodio de vuestra serie favorita del world wordial.

La espera ha sido larga, pero debéis entender que a medida que pasan los años el retoño va dando menos de sí, y llevar un día a día más seguido resultaría muy repetitivo, sobre todo durante el curso. Ahora debería decir, además, que los mozuelos, originales, lo que se dice originales, pues no son. Ni tampoco demasiado creativos. D se sorprende de que me sepa el 98% de sus chistes, es más, creo que en su clase están convencidos de haber inventado el del perro llamado Mistetas, el Badum badum badero y la canción de las bragas amarillas. Si además el tema incluye alguna cuestión relativa al sexo, la neuronilla superviviente les revienta y ya es todo alusiones supuestamente graciosas y jajejojijujajote

En fin, como decíamos ayer... dejamos a mi vástago en mitad de su entrenamiento como corredor. Por desgracia no lo completó: estábamos ya en la quinta semana cuando tiró la toalla. Es una lástima, él confiaba en poder correr este invierno la San Silvestre conmigo y, para que mentiros, me hacía ilusión algo así. Además podríamos habernos vestido a juego, en plan dúo cómico, ya que en estos momentos parecemos una pareja de chiste, yo una i minúscula, él una I mayúscula, que hay que ver lo que ha crecido este bigardo a lo largo del año.

Su carácter no se ha endulzado, para qué mentir. Podríamos describirle como un adolescente gruñón. Para ser justos, una parte de sus bufidos se deben a los puñeteros brackets que, además de incomodarle de por sí, le atormentan cada mes cuando llega el momento de apretarlos un poco más, dejándole la boca hecha un dolor. La verdad es que ha demostrado una paciencia de santo con este tema, porque la doctora, para suavizarle el mal trago, le dijo que sería cosa de seis meses y ya va para un año. Sé que mi dentadura no es para tirar cohetes pero, cuando veo lo mal que lo pasa él, bendigo a mi madre por no haber intentado corregir lo que la naturaleza me regaló.

(verás que risas cuando descubra que la calvicie masculina es hereditaria jejeje)

Por otra parte, si bien continúan sucediéndose los días en que nos preguntamos la una al otro ¿porqué nos metimos en este berenjenal? ¿En qué momento pensamos que iba a ser una buena idea? ¿Seguro que es demasiado tarde para devolverlo? siguen llegando destellos de madurez que nos reconfortan y nos hacen pensar que, después de todo, no lo estamos haciendo mal, y nos dan ánimos para dar un nuevo paso hacia adelante.

Pero vamos al turrón. Este año el devorador de atunes ha perpetrado 4º de la ESO y el curso ha sido cualquier cosa menos un camino de rosas. Como viene siendo usual, nuestro joven protagonista empezó lleno de optimismo, convencido de que esta vez le sería fácil mantenerse al día con poco esfuerzo. Nada sorprendentemente, esa presunción se demostró falsa y a partir del segundo trimestre hubo que forzar la máquina. Dicho sea de paso, contábamos con la valiosa ayuda de KS, que no sólo le ha ayudado a entender las asignaturas más chungas, sino que ha sabido manejarle en circunstancias duras y, sobre todo, cansinas. Si necesitáis una profesora capaz de gestionar la empatía, el estímulo positivo y la fusta, acudid a ella. Tiene fusta propia, lo cual es un punto extra a su favor.

En cuanto a las actividades de esparcimiento y ocio, debo deciros que esos anuncios donde las calles están llenas de alegres y saludables adolescentes, todos de aspecto sospechosamente blancoestadounidense, haciendo vida social por calles y centros comerciales de aspecto estadounidense, o vacilando de forma graciosa y creativa a sus torpes padres en casas unifamiliares como muy estadounidenses (la típica casa de clase media cuyo salón es como nuestro piso, cocina incluída) no reflejan demasiado la realidad. El nuestro dedica el tiempo de ocio a su PS4, jugando a StarWars, Dragon Ball y lo que, resumidamente, son matanzas indiscriminadas con espadas de tamaños desmesurados. Cuando KS le sugirió hace unas semanas que podría probar a leerse un libro, el muchacho respondió...

_ ¡si este verano ya me he leído uno! ¡el de los cerdos esos y la granja!

*sollozo de padre *mirada al cielo *porquéseñorporquéeeeeeeee


Y encima no es cierto, se ha leído más libros POR PLACER, y toneladas de tebeos, pero al parecer el concepto "ocio=lectura" no acaba de entrarle y sólo es capaz de pensar en las lecturas obligadas del instituto.

También sostiene que hacer ejercicio es aburrido, y hacerlo conmigo o con su madre le parece injusto ya que tenemos ventaja física sobre él porque somos más viejos (que alguien me lo explique). Pero mal que bien de cuando en cuando le ponemos en la calle para que le de el aire y le sigue gustando tirar con arco, así que no es seta el 100% del tiempo y se mantiene en una forma física medio aceptable.

Centrándonos en el instituto, D se ha enfrentado a un dilema que, supongo, ha tenido que afrontar la mayor parte del alumnado: se le dan medio bien los temas de letras, muy bien algunos temas de letras y ciencias (historia o biología, p. ej) y bastante mal las ciencias más áridas (léase física y matemáticas), lo que a priori le debería llevar a decantarse por los bachilleratos mixtos o de humanidades, pero lo que le tira es la ciencia (*lagrimita de orgullo) así que toca joderse y clavar codos. Y muchos codos, porque el verano ha sido durillo.

Peeeeeeeeeeeeeeeeeero... el esfuerzo ha valido la pena. Hoy, mi espigado gañán ha estrenado el primer día del bachillerato así que, querido público, ALBRICIAS Y ZAPATETAS


No sabemos cuanto le durará la ilusión o el buen ánimo, sobre todo porque este año no vamos a dejar que el optimismo le lleve a la relajación y de ahí a la holganza y de esta a... ¿qué viene después? ¿el sacrificio a otros dioses? Sea como sea hemos llegado a la conclusión de que este año hay que apretar las tuercas desde el comienzo, y como primera medida cautelar ya se establecido un rígido horario/calendario para el (muy escaso) uso de diversiones electrónicas. Para el resto de situaciones estamos engrasando el látigo a fin de que restalle adecuadamente. Llamadme mal padre, ogro, esclavista, TeenTorturer... pero hay que ponerse las pilas desde ya. Empezando por mantener un razonable orden en su dormitorio, su agenda y su mochila, porque sus hormonas parecen ser un imán irresistible para la entropía y le basta una mirada para dejar desordenada, por no decir abarrotada en modo diógenes, la mesa más limpia y despejada.

¿Pensáis que exagero? Cedo la palabra a KS, su esforzada teacher:

Me gustaría poder quitarme mérito, pero hay circunstancias que me lo impiden. Como mucho, puedo decir en su defensa que hace meses que superó todas las barreras de mi diplomacia y saber estar, y me saca de quicio con más facilidad que nunca. Lo cual no es bueno para él, porque podríamos haber tenido clases medio distendidas y la mitad han terminado conmigo de mala leche, y él haciendo ejercicios de mala gana para que yo se los corrigiese.

Digo la mitad, y digo bien, porque D sigue un etograma. Un día me la lía pardísima a base de interrumpirme, de soltar machistadas y chorradas adolescentes sin parar, me cabreo y al día siguiente se porta estupendamente, esforzándose, para luego decirme "¿A que me he portado bien?". El tercer día compensa el segundo. Y así cíclicamente.

Eso sí, tengo que decir que va asumiendo responsabilidad sobre sus estudios y yo ya no vengo "porque mis padres te pagan. ¿Te doy 5€ y terminamos la clase ya?". De hecho, ahora es más de este rollo:

-¡D! ¡Una machistada más y paro la clase y la pagas tú entera! (en vez de sus padres)
(Para. Al rato, machistada/micromachismo adolescente random)
-Te lo he advertido antes. Se acabó.
-No, porfa, porfa, que me porto bien. Vamos a ponernos con Mates.

Es que es muy duro pasar 2 horas seguidas con un adolescente al que su entorno de colegas y Youtube le desmontan a diario lo que (me consta que) sus padres y yo le intentamos enseñar. Muy, muy duro, sobre todo si te interrumpe la clase porque considera importante soltar lo que estaba pensando, aunque no tenga nada que ver y siempre termine siendo una de estas gracias-perlas. ("Ya estamos. No sé por qué me huelo que de este comentario va a salir una charla feminista de las tuyas")

Otra cosa importante de este curso es la Lengua. ODIO MUCHO, MUCHO, MUCHO a su profesor. Sí, a ese que le va a dar también 2º de Bachillerato porque no coge cursos impares. Les dicta los apuntes a los chavales con frases como "La gaviota fue escrita por una mujer alemana, que escribía bajo el pseudónimo de Fernán Caballero", "Federico García Lorca, Vicente y Salinas..." y luego en clase les cuenta cosas como que Federico García Lorca y Miguel Hernández murieron "por idiotas". A mí su Lengua y Literatura de este curso me ha matado.

Por lo demás, es adolescente y no mide bien sus fuerzas. Hace unos días le dio por echarme un pulso a mí y otro a Bollito, mi pareja. Lo fundí casi sin esfuerzo. Entonces insistió en el combate con Bollito ("D... que ella trabaja en el bar y carga bidones de cerveza..."). Le duró menos que a mí. Se queja de que sólo le dejamos usar la derecha y no las dos manos a la vez.

En fin. Devuelvo la conexión.

Va a ser un año duro para él y durísimo para nosotras, así que no esperéis demasiados chistes, esto de la cría del adolescente son seis paladas de arena por una de cal, y eso siendo optimistas. Así que a aferrarnos los machos, que vienen curvas.

Fin de la transmisión.

jueves, 11 de agosto de 2016

JARRI POTTER (IV) y las Collejas de mi Sobrina


Desde siempre he considerado que Episcophagus es un blog donde el lector tiene derecho a responder, siempre dentro de unas mínimas normas de educación y respeto. Y, para mi alegría, hoy presento una entrada de réplica.

Mi prima I me dijo que su hija mayor, gran lectora y fan entusiasta de la saga de Rowling, había leído las tres entradas, con variadas reacciones. Con la primera entrada logré cabrearla, con la segunda me gané una enemiga mortal y para la tercera ya me estaba escribiendo su respuesta, que paso a exponer a continuación, con su permiso, el de su madre, y mi orgullo de tío (porque mola mucho tener familia peleona, de carácter firme y, como mínimo, tan frikis como yo, que no se corten ni un pelo a la hora de repartir collejas)

Y sin más, cedo la palabra a mi sobrina

La saga Harry Potter es una saga de ciencia ficción y como tal la autora la ha querido ambientar en una época pasada. Como bien sabemos antiguamente las personas homosexuales no tenían una buena aceptación, de ahí que los personajes de la historia estén adaptados a las características de aquella época. Además, J.K Rowling reveló que Dumbledore era gay y que estaba enamorado de su amigo Gellert Grindelwald. Antes de comenzar a argumentar me gustaría hablar del nombre del personaje. Se escribe HARRY y no Jarri (no profanarás el sagrado nombre de Harry Potter )

 Sobre Neville Longbottom y la poca aceptación que tiene: comienza siendo un personaje secundario. La profecía se revela en el quinto libro y es en ese momento cuando Neville obtiene un papel más principal. A cada personaje se le da la importancia que merece a medida que aparece en la historia. Ginny por ejemplo, en la primera película sale en una o dos escenas, al igual que en la segunda; en cambio al final acaba siendo de los personajes más imprescindibles. 

 En cuanto al tema de las mujeres y su papel en la saga: la página web oficial de Harry Potter, Pottermore, contiene datos sobre los personajes, los lugares y las distintas historias que hay dentro de la saga. J.K.Rowling escribió un artículo sobre Minerva McGonagall en el que cuenta la vida del personaje desde el origen de su familia (su madre era una bruja y su padre un Muggle) hasta su vida después de haber estudiado en Hogwarts. Gracias a ese artículo nos enteramos de que McGonagall estaba casada con un mago llamado Elphinstone Urquart y que él murió en un accidente tres años después de su matrimonio.

Molly Weasley: representa el papel de madre protectora que se preocupa por el bienestar de su familia, además se ocupa de Harry como si fuera un hijo más dándole a la vida del protagonista la figura maternal que Lily Potter no pudo desempeñar. Puede parecer un personaje muy poco activo pero en La Orden del Fénix vemos que se preocupa de que haya paz entre los miembros de la Orden, procurando que no se peleen entre ellos. Además, por muy pasivo que nos pueda parecer no debemos olvidar que fue ella quien mató a Bellatrix Lestrange en la batalla final demostrando que las mujeres, por mucho que sean amas de casa, pueden hacer cosas importantes.

Hermione, Luna y Ginny: tienen los papeles femeninos protagonistas. En la última escena de la última película vemos a Hermione y a Ginny en el andén despidiendo a sus hijos en el comienzo del curso escolar. Al terminar sus estudios en Hogwarts (según Pottermore en julio de 2014): Ginny fue jugadora profesional de Quidditch y después periodista deportiva. Hermione trabajó en el Ministerio y consiguió ser Jefa Adjunta del Departamento de Seguridad Mágica. Luna se convirtió en una famosa naturalista que descubrió muchas especies de animales. Se casó con Rolf Scamander (nieto de Newt Scamander) y tuvieron dos hijos. Ron trabajó durante unos años en el Ministerio y después pasó a ocuparse de la gestión de la tienda de Sortilegios Weasley junto a su hermano George.
Harry se formó como auror en el Ministerio

Sobre el personaje de Draco Malfoy: lo primero a tener en cuenta es que Draco viene de una familia sangre pura y fue educado para creer que era mejor por ello. A lo largo de la historia se ve una rivalidad entre Draco y Harry comenzada en la primera escena que tiene lugar en el castillo en la película de la Piedra Filosofal cuando Draco le ofrece su amistad y Harry la rechaza. Tanto él como el resto de los Malfoy veían a Harry como una amenaza, había derrotado al Señor Tenebroso y tenía aptitudes para convertirse en un mago oscuro poderoso. La rivalidad viene alimentada por varios motivos: el hecho de que Harry fuera amigo de Ron (lo que demostraba que era mucho más humilde que los Malfoy), que no era como Voldemort y la envidia. La relación entre estos personajes se fundamenta en la envidia que Draco le tiene a Harry. Potter era muy buen jugador de Quidditch, lo único en lo que Malfoy se sentía más seguro de sí mismo.

El personaje de Draco Malfoy está muy influenciado por su padre, Lucius. Se ve que cuando Voldemort regresa los Malfoy pierden prestigio entre los mortífagos, y él, que siempre había idolatrado a su padre, comienza a dudar de a quién debe lealtad, si a su padre o a sí mismo. Vemos sus dudas cuando Voldemort le dice que mate a Dumbledore y él vacila cuando tiene la oportunidad de hacerlo en la Torre de Astronomía. En cuanto a su futuro (datos de Pottermore), Draco se casa con Astoria Greengrass, alumna de Slytherin y tienen un hijo, Scorpius. Su mentalidad cambia radicalmente y no es tan exigente como lo fueron sus padres con él a la hora de mezclarse con magos mestizos o hijos de muggles.

  [“En el mundo de Potter las mujeres se dedican a cotillear y malmeter, no a unirse frente a la opresión…]” Me parece que para poder decir algo así tendríamos que fijarnos en los personajes de Hermione, Molly, Minerva McGonagall y Nymphadora Tonks, pero sobretodo en el de Hermione. A lo largo de la saga hemos tenido numerosas escenas en las que ha sido siempre ella quien ha sacado de un apuro a Ron y a Harry. En las dos últimas películas, cuando tienen lugar los encuentros con los mortífagos, la búsqueda de los Horrocruxes y las peleas contra los enemigos, vemos siempre a Hermione a la cabeza del trío de protagonistas. No creo que los personajes femeninos en este caso estén destinados a quedarse en casa sin hacer nada, al contrario, tienen un papel bastante destacado. En el caso de Molly, como antes he dicho, es ella quien se enfrenta y acaba con la mortífaga más buscada desde que se escapa de Azkaban. La profesora McGonagall toma las riendas del colegio cuando Dumbledore muere y Snape huye en el momento en que Harry y la Orden del Fénix irrumpen en el Gran Comedor dispuestos a enfrentarse a los mortífagos, siendo ella quien ordena cómo debe llevarse a cabo la protección del colegio. Nymphadora Tonks, esposa de Remus Lupin, deja a su hijo Teddy junto a sus padres y no se plantea el que pueda morir mientras pelea junto a su marido, demostrando así una capacidad de llevar su trabajo hasta el final sin importarle las consecuencias. 

 Se le llama “El Niño que Sobrevivió” porque fue el primero y único en toda la historia de los magos en sobrevivir a un Avada Kedavra. Se supone que sólo Dumbledore y unos pocos más conocen cómo Voldemort fue derrotado en realidad y lo guardan en secreto. Así que para el resto de la comunidad de magos Harry Potter es “El Niño que Sobrevivió” por eso, porque siguió con vida después de una maldición imperdonable. La historia en sí no se centra en “El Niño que Mató a Voldemort” si no en el que sobrevivió al Avada Kedavra porque si lo tenemos en cuenta, fue Harry y no su madre quien sobrevivió a la maldición. La fama de Harry viene de ahí. Sí, estoy de acuerdo contigo en que indirectamente fue ella quien derrotó al Señor Tenebroso.

Otro punto a debatir: Que yo sepa, Harry, en ningún momento ha ridiculizado a ningún compañero, ni le ha puesto boca abajo en el aire, ni le ha hecho bullying ni nada a nadie… En eso no se parece en nada a su padre. James Potter (no Jaimito Potter) podría ser el chulo del curso, sí,  pero su hijo es mucho más humilde y en ningún momento se ha enfrentado a Draco Malfoy poniéndolo del revés. Y la gente le dice que se parece mucho a su padre refiriéndose a lo físico.

No puedo rebatir lo de la Orden del Fénix porque no lo entiendo... y porque no hay nada que rebatir. Vamos a ver… ¿en qué momento un miembro de la Orden se ha escondido y se ha negado a hacer su trabajo? ¿No hemos visto cuando los amigos de Harry van a buscarle a su casa y se toman la poción multijugos para transformarse en él, así despistar a los mortífagos y llevarle a La Madriguera? ¿No hemos visto como Sirius Black intentaba por todos los medios salir de Grimmauld Place y dejar de esconderse para poder proteger mejor a su ahijado? ¿Y no hemos visto como Remus Lupin y Nymphadora Tonks dejan a su hijo Teddy con sus abuelos mientras ellos mueren en la batalla? Ah, ya decía yo. Cobardes en la Orden del Fénix,  ninguno.

 Sí, Harry Potter es maltratado física y psicológicamente por sus tíos. Precisamente, porque es maltratado, le dan de comer las sobras o casi nada (datos que salen en los libros). Además, ¿cómo quieres que pague un colegio muggle con dinero de magos? No tendría sentido, y él no se podría pagar el colegio porque no sabe que es un mago, piensa que sus padres murieron en un accidente de coche y no sabe que tiene dinero en una cámara de Gringotts (que repito es dinero de magos)

En cuanto a las casas de Hogwarts coincido en que Hufflepuff y Ravenclaw sean más secundarias que Gryffindor y Slytherin, pero eso no quiere decir que los personajes de relleno tengan que ir por obligación a esas casas. Lavender Brown por ejemplo, es un personaje bastante secundario, excepto en el Misterio del Príncipe cuando empieza a salir con Ron Weasley, pero después pierde todo el protagonismo. Más sobre personajes secundarios, tenemos a Parvati Patil, Oliver Wood (capitán del equipo de Quidditch), Katie Bell y Colin Creevey, todos ellos miembros de Gryffindor y que aparecen en pocas ocasiones y en escenas específicas (como Wood, que sólo aparece en el Quidditch) Personajes secundarios de Slytherin tenemos a Pansy Parkinson, Astoria Greengrass, Jack Spencer y Marcus Flint. 

Vamos a hablar ahora sobre Voldemort y los Horrocruxes. Lo primero a tener en cuenta es porqué Lucius Malfoy le da a Ginny el diario de Tom Riddle sabiendo que Voldemort se lo había confiado a él. Sencillo, la casa de los Malfoy estaba siendo registrada y él, para no tener que dar explicaciones, prefiere esconderlo en el caldero de la niña. De esa manera mata dos pájaros de un tiro: primero, se asegura de que no le pillen el Horrocrux y segundo, le ayuda a Voldemort a acercarse a Harry. El segundo objeto hechizado por el Señor Tenebroso es el anillo de su padre que además contenía la Piedra de Resurrección. ¿Por qué Dumbledore se lo pone? El director se había obsesionado de joven con las Reliquias de la Muerte y al encontrar el Horrocrux y ver que la Piedra estaba en el anillo, rompe la joya con la Espada de Gryffindor para destruirlo y así poder devolver a la vida a su familia, con el único inconveniente de que el Horrocrux suelta una maldición y le deja con un año más de vida. Harry Potter, el penúltimo Horrocrux, creado sin intención. Cuando Voldemort mata a los padres de Harry, lanza sobre él un Avada Kedavra que rebota gracias a la protección de Lily sobre el bebé y Voldemort se ve atacado por su propio hechizo. El alma del Señor Tenebroso se refugia en el único ser vivo que había en la habitación: Harry. Este Horrocrux es destruido por el propio Voldemort cuando en la Batalla de Hogwarts intenta matar a Harry, pero él vuelve a la vida porque su enemigo lo único que ha hecho ha sido destruirse a sí mismo. Nagini es el último Horrocrux y Voldemort lo crea cuando no tiene cuerpo físico, para poder mantenerse con vida y así acabar con Harry. 

 Y por último, quiero hablar en defensa de Ron Weasley: no es un personaje tan desastroso como dices en tu segunda entrada. Más de una vez ha sacado a Harry de un apuro, por ejemplo cuando va a buscarle a Privet Drive junto a Fred y George y le sacan de su cuarto por la ventana, o cuando en la búsqueda de los Horrocruxes vuelve y salva a Harry cuando se está ahogando en el agua. Además es prefecto de Gryffindor y en los T.I.M.O.S tuvo buenas notas. También hay que destacar su lealtad a su mejor amigo.

Dicho todo esto, estoy en mi derecho de darte mi opinión y de demostrarte con fundamentos que no coincido contigo con todo lo que has escrito. Reconozco que hay cosas en las que estoy de acuerdo contigo (véase la escena en la que entran las alumnas de Beuxbatons, cómo Voldemort fue derrotado la primera vez) pero de ahí, a tener que leer: [“…prometo una entrada sobre porqué Harry debería ser muerto a pedradas en público.”] soy una potterhead y cosas como esas me ofenden. No espero cambiar tu opinión, pero sí que veas otro enfoque de Harry Potter. Pero todo esto con el mayor de los cariños como sobrina tuya 

Bibliografía

Los datos los he sacado en su mayoría de Wikipedia, entrevistas a la autora, de la web Pottermore y de los libros. Pottermore es la página oficial de Harry Potter en la que J.K.Rowling escribe sobre la vida que han tenido los personajes después de la Batalla de Hogwarts, escribe también curiosidades y cosas relacionadas con la historia de Harry Potter. También es un sitio en el que los fans de  la saga pueden abrirse una cuenta y hacer test con los que saber a qué casa pertenecen o cómo es su varita de mago.
Las partes dedicadas a Draco Malfoy y a Minerva McGonagall las he hecho basándome en un texto que la autora escribió sobre Draco y en otro que puso en Pottermore sobre la vida entera de la profesora. En cuanto a la mención que hago de Dumbledore al empezar, eso lo he encontrado en diversas entrevistas que se le han hecho a J.K.Rowling.